martes, 3 de noviembre de 2015

EL OBSEQUIO

Montevideo - Hébert Dell Onte Larrosa. Twitter

La mujer caminaba a paso seguro por la calle oscura. La noche se presentaba fresca pero no hacía frío, estaba levemente ventosa y conservaba la humedad de la última llovizna al final del día.

Habían pasado cuatro horas y media de esa última llovizna, ahora el cielo estaba estrellado y prometía un amanecer luminoso, sin embargo la humedad continuaba en las veredas, los jardines de las casas y en los árboles, sobre las hojas o penetrando los robustos troncos inmóviles.