No es la legitimidad lo que se cuestiona sino lo que representa y lo que ha prometido que hará como presidente, pero más allá de todo lo que pueda decirse lo cierto es que Donald Trump llegó con los votos necesarios, elegido por los ciudadanos de su país en elecciones libres y con todas las garantías.
Hébert Dell’Onte Larrosa-Montevideo-TodoElCampo – Ayer* a las 07,30 horas de Washington Donald Trump
escribió en su cuenta de Twitter: “¡Todo empieza hoy!” Así comenzó el día en
que el candidato más polémico en los últimos años (o de la historia) de Estados
Unidos asumió como presidente de la mayor potencia económica, política,
diplomática y militar del mundo.
La ceremonia de asunción se dio en un marco de protestas
y manifestaciones opositoras que la policía debió disolver, pero una cosa es
clara: el magnate llegó a la Casa Blanca ajustándose a las normas democráticas
del país y eso es suficiente para establecer su legitimidad.
Claro que no es la legitimidad lo que se cuestiona sino
lo que representa y lo que ha prometido que hará como presidente, pero más allá
de todo lo que pueda decirse lo cierto es que Donald Trump llegó con los votos
necesarios, elegido por los ciudadanos de su país en elecciones libres y con
todas las garantías, y diciendo con crudeza y sinceridad lo que piensa sobre
los distintos temas que preocupan a la sociedad estadounidense. Y eso que dijo
y prometió puede gustar o no al mundo, pero le gustó a los millones que lo
votaron y llevaron a la Presidencia de Estados Unidos.
“Todo empieza hoy” escribió ayer Trump en su cuenta de
Twitter, y sí, todo lo previo ha sido un largo y difícil camino para llegar a
donde está ahora, al frente de su país a cuyos ciudadanos prometió devolverles el
poder y anuncio que su gestión pondrá a la gente y al país por encima de todo
beneficiándolos ante las vicisitudes de la economía global.
“Estados Unidos primero”, dijo al jurar como cuadragésimo
quinto presidente, una afirmación que de alguna manera se retrotrae a su
poderoso slogan de campaña: “Hacer grande a Estados Unidos de nuevo”.
La ceremonia incluyó un juramento de 35 palabras ante la Biblia
usada por Abraham Lincoln, en un acto en el que se mezcla lo mejor de la
historia del país y la religión.
Hecho el juramento y acompañado por su esposa Melania,
Trump pronunció un discurso de 20 minutos aproximadamente. “Este momento les
pertenece a ustedes”, dijo dirigiéndose a los ciudadanos y ante la mirada
atenta del presidente saliente Barak Obama afirmó: “Estamos transfiriendo el
poder desde Washington D.C y devolviéndoselo a ustedes”, y recordó algunas de sus
promesas electorales sobre las fronteras y seguridad.
LA INCÓGNITA.
De qué forma conducirá Trump a Estados Unidos es la mayor
incógnita de estos tiempos. Algunos afirman que una cosa fue la campaña en que
adoptó posiciones para ganar, pero que luego de alcanzar su objetivo moderará
sus posturas y tratará al mundo de mejor manera, sin embargo eso parece más una
expresión de deseo que una posibilidad real porque al momento no ha habido
señales de que el Trump presidente será otro al Trump candidato. Además una
actitud así no sería correcta para quienes lo votaron con convicción.
La verdad es que no hay nada que lleve a pensar que el
Trump presidente será un líder y dirigente políticamente correcto, pero también
es cierto que por muy grande y fuerte que sea Estados Unidos necesitará del
mundo, ningún país puede ser una isla y progresar al mismo tiempo. A las islas
contemporáneas como Corea del Norte no les va bien.
Habrá que esperar y ver cómo sigue esta nueva etapa que
comenzó ayer y que tiene un largo trecho por delante.
(*) Articulo publicado en TodoElCampo el 21 de enero, Trump asumió como presidente el 20 de enero.
(Foto de Efe).

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