En mayo de 2015 el veterinario y diputado suplente Dr. Gastón Cossia (Partido Nacional) denunció en el Parlamento Nacional la presencia de leishmaniasis de transmisión autóctona en Salto señalando que “hubo ausencia de prevención, ante lo que se adelantó y anunció con suficiente anticipación”.
Hébert Dell’Onte Larrosa-Montevideo/TodoElCampo – Hace casi 6 años, en febrero de 2010, investigadores de la Universidad de la República aislaron el vector (mosquito) que transmite la leishmaniasis, oportunidad en que Uruguay fue catalogado “vulnerable” a la enfermedad. En los años siguientes la enfermedad fue identificada en perros sin que fueran asumidas las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud ni de la Organización Panamericana de la Salud, dijo el Dr. Gastón Cossia.
Ayer personal del Ministerio de Salud Pública se hizo presente en Salto con el fin de atender los casos de leishmaniasis detectado en perros, y ante el peligro de contagio de personas se decretó la emergencia sanitaria procediéndose a la ejecución de animales.
Los perros son el principal motor de contagio y puede ser transmitido a las personas. En las últimas horas se ha debatido sobre sobre la necesidad de sacrificar o no a los perros infectados. Hace 8 meses el diputado Cossia alertó sobre la situación de riesgo del país respecto a esa enfermedad.
En mayo de 2015 el veterinario y diputado suplente Dr. Gastón Cossia (Partido Nacional) denunció en el Parlamento Nacional la presencia de leishmaniasis de transmisión autóctona en Salto señalando que “hubo ausencia de prevención, ante lo que se adelantó y anunció con suficiente anticipación”.
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| Dr. Gastón Cossia en el Parlamento |
Consultado por TodoElCampo sobre la categoría de “vulnerable” Cossia explicó que “es una categoría que establece la OPS y la OMS a los países que poseen el mosquito flebótomo vector. En nuestro caso Lutzomia longipalpis”.
“En años siguientes (2011-2014) se identifica la presencia de perros provenientes de Paraguay y España infectados y portadores de leishmania”, agregó el legislador en su exposción de mayo, sin embargo “no se define protocolo de acción para estos casos” y tampoco “se siguieron las recomendaciones” de la Organización Panamericana de la Salud (MPS) ni de la Organización Mundial de la Salud (OMS) las que sugieren “impedir el ingreso de animales portadores al país (test libre de leishmania).
Las autoridades competentes “nunca” implementaron las medidas necesarias ni las “barreras sanitarias (que) dependen de Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca” (MGAP), subrayó el Dr. Cossia en su exposición de hace ocho meses.
DESDE FEBRERO DE 2015.
También recordó que en febrero de 2015 “el mismo equipo de investigación de UDELAR, Hospital de Facultad de Veterinaria, identifica los primeros casos de enfermedad autóctona en perros. Médicos y veterinarios (proyecto CSIC - UDELAR) sin financiación, sin apoyo y sin directivas ministeriales”, detalló.
“Los expertos indican que es cuestión de tiempo la aparición de casos en humanos”, dijo Cossia en mayo pasado.
Recordó que “en los últimos años” Uruguay ha formado “un abanico múltiple de normativas y creado nuevas instituciones a coordinar en temas vinculados a la Salud y Bienestar Animal”, las que dependen del MGAP, el Ministerio de Educación y Cultura, el Ministerio de Salud Pública y las Intendencias. Sin embargo ese “numeroso grupo de instituciones muchas veces parece no dar respuesta en forma satisfactoria a ciertos eventos sanitarios, por falta de coordinación y/o superposición de competencias, con el consecuente vacío que ello genera”, y el de la situación generada con la leishmaniasis es una de ellas.
¿CÓMO EXPLICAR LO QUE SUCEDE EN URUGUAY?
Los veterinarios “¿cómo explicamos al mundo” las carencias que presenta Uruguay?, se preguntaba el legislador ante el cuerpo de diputados, comenzando por lo básico: en Uruguay “no sabemos cuántos perros y gatos viven en nuestro país”.
“Perdimos 4 años desde que el país fue declarado ‘vulnerable’ a leishmnaniasis sin hacer nada para evitar su ingreso, o prevenir su diseminación” y a “dos meses (en febrero de 2015) del diagnóstico autóctono de Leishmaniosis canina aún no hay un protocolo de acción sanitaria”, remarcó el Dr. Cossia.
DATOS Y CIFRAS.
La Organización Mundial de la Salud señala en su página web que “hay tres formas principales de leishmaniasis: visceral (la forma más grave de la enfermedad, a menudo conocida como kala-azar), cutánea (la más común) y mucocutánea”.
Se trata de una enfermedad que “afecta a las poblaciones más pobres del planeta, está asociada a la malnutrición, los desplazamientos de población, las malas condiciones de vivienda, la debilidad del sistema inmunitario y la falta de recursos”, agrega.
También se vincula a “los cambios ambientales, como la deforestación, la construcción de presas, los sistemas de riego y la urbanización”.
Cada año se producen 1,3 millones de nuevos casos “y entre 20.000 y 30.000 defunciones”, indicó la OMS.
DE RURAL A URBANA.
En Uruguay la Comisión de Zoonosis afirma que la enfermedad es “producida por una variedad de protozoarios intracelulares (Leishmania) transmitidos por la picadura de insectos flebótomos (que se alimentan con sangre) del género Lutzomyia”.
“Desde el año 2000 en que aparece la enfermedad en la región, Brasil, Argentina y Paraguay, han experimentado un aumento de su área de dispersión y de ser originalmente rural ha pasado rápidamente a áreas urbanas y peri-urbanas. Hasta 2015 Uruguay no tenía casos autóctonos de Leishmaniasis visceral canina. El principal reservorio de esta parasitosis es el perro doméstico”, señala la Comisión de Zoonosis.
(Publicado en TodoElCampo el 19 de enero de 2016)

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