"La mordida del perro es la más difícil de recuperar, y generalmente" la oveja atacada "se terminan muriendo", dijo el diputado Fratti.
Hébert Dell’Onte Larrosa-Montevideo/TodoElCampo – Los perros son el mejor amigo del hombre, nadie duda de eso. Nos lo han enseñado en la escuela y cualquiera que haya tenido un perro lo ha visto. Es un animal que acompaña, cuida, protege. Pero hay situaciones que lo convierten en un adversario del trabajo pecuario. El diputado Fratti dijo a TodoElCampo que hay que pensar soluciones para un tema que no es fácil y mencionó el chipeo de los perros como primer medida y no descarta el camino del sacrificio o de llegar a acuerdos con protectoras de animales. En otro orden señaló que Uruguay es un país agropecuario que no se reconoce a sí mismo como tal y que como decía la publicidad de “un turista un amigo” debe haber una mentalidad de “un productor, un amigo”. Finalmente definió como positivas las protestas que ha realizado en sector rural en diversas zonas del país.
El diputado Luis Alfredo Fratti fue electo por el departamento de Cerro Largo, Movimiento de Participación (MPP, Frente Amplio). Se destacó como presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y en el 2015 fue presidente de la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca de la Cámara de Diputados.
En entrevista exclusiva con TodoElCampo se refirió a los predadores que afectan la producción ganadera y pone en puntos encontrados a los productores con las protectoras de animales.
“Se ha generado un problema de los perros con la producción, especialmente ovina. Lo que sucedió es que cambió la matriz productiva del país. Por ejemplo el desarrollo de la forestación hizo valorizar los campos y permitió que por renta más barata se pudiera pastorear bajos los árboles lo que beneficia a la gente de menores recursos porque pastorear bajo los árboles da más trabajo que hacerlo en un campo limpio. O sea que (la forestación) vino para quedarse y para beneficiar”, dijo.
Pero estamos ante un “cambio de la matriz productiva”, insistió y eso causó que “el chancho jabalí aumentara considerablemente, y es común ver en la gente de campaña que se ‘arma’ con perros para cazar chancos jabalí”.
“Para eso se ha dado ingreso a razas que son prácticamente exóticas en nuestro país, que alguien de ciudad podría tener como guardia de su casa pero que no andaban en la campaña”, explicó.
En el campo esos perros “se han cruzado y no son esos ‘ovejeritos’ que uno le paga un grito y se retrae, son animales de temperamento más bravío, y que son llevados a cazar y a veces se lastiman y van quedando (en el campo al punto de que) se han formado jaurías de perros que siente hambre y matan”. Ante esto “algo hay que hacer”, definió.
Es aquí donde uno se pregunta “qué hay que hacer” y se genera el problema, dijo el diputado, porque “quien está en el campo dice ‘que lo maten’ (al perro), pero el que está en la ciudad, incluso las protectoras de animales, dicen que eso es un disparate y es un atentado contra la humanidad y los animales, especialmente el que es el mejor amigo del hombre”.
En esta polémica también tienen voz “las organizaciones internacionales que cuando hablan de bienestar animal se refieran a la vaca, el perro, la oveja… Entonces los productores dicen ‘está muy bien el bienestar del perro, pero ¿y el bienestar de la oveja que viene un perro y la muerde y la deja con todas las tripas de afuera y no se recupera más?’”.
“La mordida del perro es la más difícil de recuperar, y generalmente” la oveja atacada “se terminan muriendo”, añadió Fratti.
El ataque de perros a ovinos “desalienta a muchos productores especialmente a los que están cerca de la forestación o de los pueblos”. Además hay muchos productores “en predios pequeños, quiere decir que son trabajados por gente con poca espalda y poco poder económico, al que matan 20 o 30 ovejas pero si sólo tiene 100 es un disparate, es lo que no se saca en un año de ganancia. Esto realmente está impactando en el sector y algo hay que hacer”, destacó.
CHIPEADO OBLIGATORIO.
“De las ideas que he escuchado me parece que el chipeado obligatorio en todo el país es un principio de solución, pero hay que pensar también qué se va a hacer cuando se encuentra un perro sin chip o del cual el dueño no se hace responsable”, razonó. Fratti.
Los perros que atacan otros animales generalmente “matan de noche”, son animales “hábiles, no andan a plena luz del día para que los agarren y cuando eso ocurre nadie se hace responsable. Ha pasado que algunos dueños de perros digan que no los quieren más pero tampoco lo quieren matar, entonces el animal pasa a la comisaría, y ¿qué hace la comisaría si empieza a juntar perros?”, se preguntó.
En Uruguay hay registrados 1.300.000 perros, estos son los animales a los que se les saca la patente, pero sin registro debe haber el doble, por lo tanto “estamos hablando de un número que ni las comisaría ni las protectoras de animales tienen capacidad de absorber”.
En este punto el legislador dijo que debería pensarse en otra ley que afecte a los municipios en el sentido de que estos “se hagan cargo de los perros que no tengan dueño, y después ver cuál es el destino que se le da”, pero no hay que “embretarlo con una ley nacional”.
Resumiendo, que “en un plazo determinado de seis meses o un año todos los perros tienen que estar identificados y las intendencias que se hagan cargo de los que no tienen dueño para luego ver si recorre el camino del sacrificio o llega a un convenio con una protectora. Alguien tiene que hacerse cargo pero no puede ser un organismo nacional” es algo que “debe resolverse localmente”.
URUGUAY ES UN PAÍS QUE NO SE RECONOCE A SÍ MISMO.
Uruguay es “un país urbano, un país agropecuario que no se reconoce a sí mismo”.
Diferente es lo que sucede en Nueva Zelanda donde “el productor es valorado de otra manera” y “todo el país tiene consciencia”.
“Cuando estuve en Nueva Zelanda, en el aeropuerto vi que la butique más grande estaba llena de ovejas de diferente tipo, ovejas más grandes, ovejas más chicas, unas que balan, otra que cantan, otras que bailan. Es que en Nueva Zelanda eso te entra por los ojos y terminé comprando una oveja de esas que le regalé a un sobrino y no sé qué hizo, la oveja balaba, levantaba la patita… hay toda una conciencia y valorizan eso”.
“Aquí en Uruguay se hizo una campaña de ‘un turista un amigo’, bueno allá es ‘un productor un amigo’, el productor es digno de respeto”, dijo.
Esa situación en parte es por cómo es nuestro productor, es muy difícil que se junten, no hay un reclamo todos los días, es un trabajo disperso, físico, con cabeza y esfuerzo físico, hay que estar ahí, y eso más las distancias hace que el productor se aísle un poco”, observó.
De todas formas consideró “se ha avanzado y hay más consciencia hoy de la que teníamos hace 20 o 30 años”.
“Las últimas movilizaciones, más allá del reclamo, está bueno que se hagan y la gente de la ciudad sepa que hay gente de otra parte del país, desparramada, que tiene otras dificultades”, concluyó el legislador.


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