martes, 7 de agosto de 2018

El Plan Atlanta me hace reir


Cuando yo era chico recuerdo un comunicado de alerta que realizó la dictadura militar porque podríamos sufrir una invasión del ejército cubano. Mis padres que no tenían ni tienen ninguna afinidad con los dictadores de la isla caribeña se reían de tan ridícula idea. “Seguramente van a atravesar el Amazonas caminando”, recuerdo que comentó sarcásticamente mi madre.

Ayer el presidente colombiano Juan Manuel Santos me hizo reír cuando se refería a la absurda acusación del venezolano Nicolás Maduro sobre que estaría implicado en un supuesto atentado.

Es que la ridiculez a veces nos da gracia, pero también puede causar pena.

Por estos días el que no me ha hecho reír porque es de los que me da pena es el ex vicepresidente de la República Raúl Sendic que volvió a referirse al Plan Atlanta.
Raúl Sendic en radio M24 (Foto Lista 711)

La primera vez que se refirió a él fue en julio de 2017 y hasta donde sé fue el propio Sendic quien lo introdujo en el país cuando aún se desempeñaba como vicepresidente y faltando poco para su renuncia. “Es una ofensiva donde hoy vienen por mí y mañana van a venir por los otros hasta que nos dejen descabezados en la izquierda”, dijo.

También en julio del año pasado el Partido Comunista del Uruguay (PCU) dijo que dicho plan es “una coordinación continental de la derecha para desestabilizar a los gobiernos de izquierda” y el ejecutor uruguayo es el ex presidente Luis Alberto Lacalle que en 2012 “estuvo allí”, en la reunión donde se ideo y preparo, en Atlanta.

Según un artículo que el PCU publicó en julio de 2017 en su página web “la estrategia expuesta por el ex presidente (Raúl Sendic) consistiría en dos pasos” el primero “iniciar una campaña de descrédito contra los presidentes de orientación de izquierda o progresistas para ir minando su liderazgo” utilizando medios de comunicación. Y el segundo “transformar las maniobras mediáticas en proceso judiciales que terminaran con los mandatos presidenciales sin que para ello hubiera que recurrir al voto popular que les instaló en la administración de los Estados”.

Desde entonces y de vez en cuando hay quienes apelan a la teoría conspirativa del Plan Atlanta. En esas horas Raúl Sendic hizo referencia al mismo en el canal Telesur. Allí vinculó al gobierno de Estados Unidos, al Poder Judicial de varios países de Latinoamérica y medios de comunicación. Es un “proyecto acordado en Estados Unidos para derrocar a gobiernos populares de Latinoamérica, que además vincula a sectores del Poder Judicial y también a diversos medios de comunicación”, dijo.

Es “un plan dirigido a descalificar y desprestigiar a determinados dirigentes de la izquierda y de los gobiernos de izquierda de América, con operaciones bien montadas que tenían que ver con la prensa, la justicia, con las redes sociales”, agregó el ex vicepresidente.

Y denunció que “se ha aplicado en Ecuador, se ha aplicado en Brasil, se ha aplicado contra Venezuela, se ha aplicado en Centroamérica en prácticamente todos los países, se ha aplicado aquí en Sudamérica también, en nuestra región”, preció en lo que parece una alusión a su propia persona.

Cuando Sendic planteó por primera vez la existencia de ese Plan en julio de 2017 a todos nos pareció raro, pero como aún era vicepresidente uno tiene la obligación de tomar sus palabras con la severidad que merece la investidura de su cargo, a pesar de que ya entonces todos conocíamos el desastre que había sido su pasaje al frente de Ancap y las burdas mentiras sobre su título de licenciado. Dos meses después, en la primera quincena de setiembre, Sendic renunció a la Vice Presidencia y se fue para su casa saliendo por la puerta chica.

Desde entonces el líder de la Lista 711 ha querido presentarse a la opinión pública como víctima de una maniobra política de sus adversarios internos dentro del Frente Amplio, de la oposición y también de un plan continental que él llama Plan Atlanta. Y en esa posición se mantiene, aferrado a que alguien le crea para volver a posicionarse en algún lugar de la escalera política.
El PCU también se refirió al tema en su página web. 
UN INVENTO ABSURDO.

Seguramente hay muchos que le creen, y si se presenta en las próximas elecciones seguramente logre una banca en el Parlamento Nacional. Si los votantes consideran que debe ser legislador, que lo sea, es la democracia.

Lo que debe quedar en claro es que el derrumbe político de Raúl Sendic no fue por un plan de nivel internacional sino como consecuencia de sus propias acciones, por el desempeño que tuvo en los cargos públicos que se le confió y le dieron prestigio.

Dicho de otra forma, el Plan Atlanta me parece un invento absurdo que me hace reír, y si fuera cierta su existencia también me causaría gracia por su inutilidad en cuanto es un despropósito coordinar acciones continentales para desplomar a un personaje que cae por su propio peso.

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